Pausa vacacional

Disculpas por desaparecer completamente durante casi un mes, no tenía previsto hacer un paro vacacional y aún menos tan largo, pero las circunstancias han querido que encontremos una casa que se adapta mejor a nuestras necesidades y logística actual y ahora mismo estamos en plena adaptación de la nueva casa y preparando la mudanza. A ello se ha añadido unas semanas de mucho trabajo y el peque que ha estado sin guarde durante 3 semanas y por lo tanto en casa conmigo 24h al día, por todo ello se han quedado muchos post a medias y esta semana estoy en ello para ponerme al día.

Así, dentro de poco cambiaremos a nuestras queridas vecinas las alpacas por otros vecinos, en este caso caballos y muy probablemente también ardillas, jabalíes, ciervos y otros animales ya que nuestro jardín tendrá una puerta directa al bosque 🙂 Aunque claro está, ellas seguirán estando presentes en el blog y vendré a verlas mínimo una vez a la semana ;-D

He seguido activa en Instagram y en 2 o 3 semanas seguiré también por aquí, al menos con uno o dos post a la semana hasta que la mudanza se haya completado y pueda seguir con el ritmo de 3 post semanales habitual.

¡Hasta la próxima entrada! Nos leemos muy pronto 🙂

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Natillas veganas de manzana verde

Este año está siendo excepcionalmente caluroso en toda Europa, incluida Alemania, dónde estamos alcanzando algunas de las temperaturas más altas desde que se iniciaron las mediciones de temperaturas en este país. Así que este año hemos tenido invierno record de frío y verano record de calor…y después habrá todavía quién diga que no hay calentamiento global…

Resumiendo, con este agobiante calor alemán los animales y plantas están sufriendo muchísimo y lo que se esperaba que fuese una temporada de manzanas excepcional, parece que no será porque los árboles están perdiendo sus frutos antes de tiempo debido al calor.

Así ha pasado también en los árboles de nuestro jardín, entre ellos el manzano, cada día recojo unos 2kg de fruta caída pero aún no madura y aunque voy dejando una gran parte para los pájaros y compost, me da pena que al final no podamos aprovechar nosotros un poco de fruta, así que esta semana hice compota de manzana verde. La próxima semana subiré la receta porque es super-sencilla de hacer y de esta forma se pueden aprovechar manzanas que no son tan gustosas para hacer un sencillo pero delicioso postre, desayuno o merienda.

La cuestión es que, con tanta compota que ha salido de 3kg de manzanas verdes, se me hacía muy aburrido comerla toda de un tirón y en lugar de hacer conserva, he decidido innovar y probar a realizar unas natillas veganas de manzana verde. El resultado es espectacularmente delicioso, ¡anímate a probarlas!

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“Natillas veganas de manzana verde”

Raciones= 6 Tiempo= 20min Dificultad= baja

Ingredientes:

  • compota de 2 manzanas
  • 4 cucharadas de harina de maíz (Maicena)
  • 500ml de leche vegetal (yo he usado mezcla de avena y almendras)
  • 1 cucharada de azúcar moreno (puedes usar también stevia, sirope,…)
  • 1 cucharadita de vainilla (opcional)

Instrucciones:

1.- Mezclar 1/4 de la leche fría con la maicena diluyéndola muy bien y reservar

2.- En una olla pequeña poner el resto de ingredientes y llevar a fuego medio

3.- Cuando esta mezclar esté caliente, agregar la mezcla de maicena con leche y seguir mezclando hasta espesar

4.- Poner la mezcla en vasitos y cubrirlos con papel plástico transparente (bien pegado a la mezcla para que no genere agua por el calor) y dejar enfriar en la nevera entre 3 y 4h

Un postre, desayuno o merienda bien fresquito, saludable y delicioso.

Magdalenas de cerezas, integrales y sin azúcar

Durante esta pasada temporada de cerezas que ya ha terminado hace 2 semanas, después de hacer mermelada y varias tartas, me quedó pendiente publicar una receta que fue un super-éxito en casa: Magdalenas de cerezas, integrales y sin azúcar.

Y es que esta receta no únicamente triunfó por el buen resultado, sino también porque la preparación en si misma fue muy divertida y el peque disfrutó muchísimo mezclando la masa, picoteando cerezas mientras me ayudaba a colocarlas y, lo más divertido, ayudando a pintar los moldes, una tarea que hacía por primera vez.

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La verdad es que nos salieron bandeja y media de magdalenas, así que congelé parte de las magdalenas y esta misma semana aún hemos podido disfrutarlas para la merienda. Sin duda una de esas recetas que incorporamos a la tradición familiar y que volveremos a hacer el próximo año con cerezas frescas y, probablemente, también fuera de temporada con cerezas en conserva.

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“Magdalenas integrales de cerezas” (sin azúcar)

Raciones= 16 magdalenas   Tiempo= 1,15h   Dificultad= media

Ingredientes:

  • 250gr de cerezas
  • 3 huevos
  • 1 yogurt
  • aceite de girasol (1/2 medida de vaso de yogurt)
  • dátiles triturados y sin hueso (1 medida de vaso de yogurt)
  • harina de espelta integral (2 medidas de vaso de yogurt)
  • harina de arroz integral (1 medida de vaso de yogurt)
  • 1 sobre de levadura para repostería
  • esencia de vainilla o canela (opcionales)
  • un poco de margarina para untar los moldes

Instrucciones:

1.-Limpia bien las cerezas y quítales el hueso.

2.- Bate bien los huevos junto a los dátiles triturados.

3.- Añade el yogur y el aceite, sigue batiendo.

4.- Tamiza la harina y la levadura sobre la masa anterior y mezcla todo bien.

5.- Unta un molde de magdalenas para el horno con margarina y vierte dentro 5 o 6 medias cerezas que ya tenías limpias y sin hueso. Añade la masa encima con cuidado de no mover mucho las cerezas, así se quedarán al fondo de la magdalena.

6.- Añade con cuidado media cereza encima de la masa de horneado, la idea es que “corone” la magdalena, no que se sumerja dentro de la masa.

6.- Introduce en el horno (previamente calentado) a 180ºC durante unos 30-35 minutos o cuando pinchando un cuchillo este salga limpio.

Ojo al desmoldar las magdalenas, las cerezas deben estar bien frías antes de hacerlo para que no se peguen al molde. Un postre, desayuno o merienda sana y deliciosa para toda la familia.

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Frutas típicas alemanas 2: Beeren

Sin duda las frutas típicas que más me han encantado y sorprendido por partes iguales en Alemania son las Beeren (Bayas o frutas del bosque en Español).

Aunque tengo que aclarar que lo que los alemanes denominan bayas es un concepto mucho más amplio que las bayas propiamente dichas ya que incluyen frutas como las fresas que no son bayas.

En cualquier caso, las conocidas en español como “frutas del bosque” incluyen aquí muchas más variantes, algunas realmente desconocidas fuera de los países del centro y norte de Europa, hasta el punto que no tienen nombre en castellano o catalán. Aquí os presento las más populares en Alemania y que podemos encontrar fácilmente en los supermercados, pero la lista es aún más larga y en los viveros se pueden comprar muchísimos tipos más de Beeren para plantar en el jardín.

Johanisbeeren (grosella)

Las había probado hace años en Barcelona y nunca les encontré la gracia hasta que en Alemania he empezado a experimentar con ellas y uno de nuestros pasteles favoritos en casa ya es el bizcocho de Johanisbeeren.

Las hay de 3 tipos: rojas, negras y blancas (estas últimas no las conocía hasta que no investigué después de encontrar una planta en mi jardín).

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Himbeeren (frambuesa o frambueso)

Las frambuesas tienen grandes cantidades de vitamina C y se está estudiando su aplicación como anti-cancerígeno. Pero no es únicamente beneficiosa para el organismo sino también para el paladar, ya que si han sido recolectadas en el punto correcto de madurez, tienen una dulzor ácido muy especial y delicioso que los alemanes aprovechan muchísimo en pastelería, confituras y licores.

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Brombeeren (zarzamora)

Aunque en el sur de Europa estamos más acostumbrados a verlas como decoración de algunos postres, en Alemania las Brombeeren se consumen mucho como fruta fresca. A Pequeño Buda le encantan y se puede comer dos o tres bandejas de una sentada, además disponemos de dos matas en el jardín, muchos zarzales en nuestra calle y junto al bosque, así que en verano es una gozada recogerlas para comer directamente y hacer algún postre o mermelada con ellas, únicamente hay que tener cuidado de no recolectar las que están a menos de medio metro del suelo para evitar contraer enfermedades ya que los zorros suelen hacer pipí en esta planta.

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Erdbeeren (fresa o frutilla)

Sin duda las más conocidas y populares en todo el mundo, aunque debo comentar que las fresas alemanas son ligeramente diferentes que he comido siempre en Barcelona, tanto por su sabor (ligeramente más ácido), más pequeñas y finas al paladar. Así, en los supermercados diferencian y anuncian bien claro cuando se trata de fresas autóctonas de las importadas de España ya que los alemanes prefieren las de aquí.

Otra curiosidad, es muy fácil encontrar fresas silvestres (las que son muy chiquititas) en jardines o parques alemanes. Supongo que esto se debe a que es una fruta que quiere mucha humedad en el suelo y en Alemania ¡está en su salsa!

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Stachelbeeren (grosella espinosa europea o uva espina)

Era una fruta totalmente desconocida para mí antes de llegar a Alemania y una fruta curiosa ya que exteriormente es parecida a una uva pero con el aspecto de mini-sandías por su piel rallada. La temporada alta es justo ahora, entre julio y agosto y se puede comer como fruta fresca, hacer mermeladas, pasteles, licores…

Está en mi lista de la compra de este fin de semana ya que, por desgracia, no tengo ningún amable vecino que cultive este fruto jejeje

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Jostabeeren

He sido incapaz de encontrar traducción para esta fruta, es una mezcla entre las Johanisbeeren negras y las Stachelbeeren. Esta baya es una verdadera bomba de vitamina C y su sabor es bastante ácido pero con un punto dulce muy agradable si los frutos son grandes y bien madurados.

Se utiliza principalmente para hacer mermeladas, gelatinas y licores, aunque en casa nos encanta también en pasteles. Aquí tenéis la receta de la gelatina vegana.

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Heidelbeeren o Blaubeeren (arándano)

Sin duda mi favorita entre todas ellas y también la de PB, hay días que compramos medio kg y desaparece en un abrir y cerrar de ojos, será sin duda una de las cosas que más eche de menos de Alemania si un día nos vamos de aquí.

Son además una fuente fantástica de Vitamina C y antioxidantes, aún así, he descubierto recientemente que un abuso en su consumo podría derivar en intoxicación por hidroquinona, pero hasta donde he podido averiguar, deberían consumirse cantidades exageradamente altas para poder intoxicarse.

La mermelada de Heidelbeeren es excepcional, aunque en casa no la hago ya que nos gustan tanto los frutos frescos que, por más que compro, nunca llego a prepararla, ¡los frutos vuelan antes que pueda meterlos en la olla!

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Aquí os dejo los nombres de otras Beeren que se pueden encontrar en Alemania aunque ya no de forma tan habitual y más en garden centers destinados a plantarlas en el jardín o bien en mermeladas: Holunder (sauco), Sanddorn (espino amarillo) o Apfelbeeren (aronia)

Cómo ordenamos los puzzles

Uno de los pilares fundamentales de Montessori es mantener el orden de las cosas, la Dra. Maria Montessori iniciaba el capítulo 9 en el libro El Niño: El secreto de la Infancia con estas palabras “Uno de los Periodos Sensitivos más importantes y más misteriosos es el que hace al niño sensible al orden”. Ese periodo del orden comienza a manifestarse alrededor del final del primer año de vida del niño y puede llegar a su máximo esplendor entre los 3 y 4 años de vida.

La falta de orden, tanto en las rutinas como en el espacio, puede traer confusión y rabietas durante estas edades y algunas veces los adultos no nos damos cuenta de lo importante que para un niño pequeño resulta seguir una rutina y tener sus cosas en orden.

Está claro que no podemos esperar que nuestros hijos sean ordenados si nosotros no lo somos y predicamos con el ejemplo, por eso es tan importante que sus espacios en casa estén definidos y ordenados y estén adaptados a su altura y habilidades motoras. De ahí la importancia de disponer sus juguetes en orden en estanterías bajas.

Pero, ¿qué hacer cuando tu peque es un adicto a los puzzles y se van acumulando muchos en casa? Pues ahí tienes que echar mano de la imaginación e inventar algunas opciones, estas son dos de las muchas posibles y son las que hemos aplicado en casa (abajo os incluyo links a otros blogs y fotos de Pinterest para más ideas):

Orden de los puzzles que se usan normalmente:

Para nosotros era muy importante que los puzzles estuviesen bien visibles y a disposición del peque pero sin dejar de tener un orden y ocupar el mínimo espacio posible, ya que su espacio de trabajo para puzzles y arte ocupa todo un rincón del salón. Así, un día que fui a buscar lámparas a Ikea, me encontré con la idea de usar escurreplatos para aguantar los libros y pensé que también podría funcionar para los puzzles.

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Para los libros que vienen en cajas, no tuve que hacer ninguna adaptación, pero para los que van sin caja, sí tuve que añadir unos tacos en uno de los extremos para poder obtener cierta inclinación hacia atrás y así evitar que se vuelquen las piezas cada dos por tres. También hubiese podido colgar el escurreplatos en la pared y que los puzzles quedaran en horizontal, pero justamente en la pared de la mesa de puzzles hay dos interruptores y no quería arriesgarme a hacer agujeros por donde pasa la electricidad sin tener un detector eléctrico.

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Orden de los puzzles que no usamos normalmente:

Los hemos colocado en el cajón más bajo de la cómoda del salón para que PB tenga libre acceso si quiere rescatar alguno de vez en cuando, pero lo más importante era encontrar un método para que cada vez que sacara uno no se desmontara todo el orden del cajón, así que buscando ideas por la web encontré este método que utiliza Ophelia en su guardería y me encantó, así que ya he encargado estas fundas transparentes A4 (aunque ella utiliza estuches de lápices A5 pero nos resultaban algo pequeños para muchos de los puzzles) para ordenar mejor el cajón.

puzzle orden

Aquí tenéis otras ideas interesantes para ordenar puzzles:

  • Usar un armario con cajones planos para guardar mapas o diseños, típico de arquitectos. En la foto veis como lo han utilizado para ordenar los Playmobil pero funcionaría genial también para puzzles:

armario juguetes

  • Ordenar los puzzles en tappers de plástico:

puzzles tappers

  • Ordenar los puzzles en un zapatero de tela:

orden puzzles zapatero

  • Ordenar los puzzles en un escurreplatos colgado de la pared:

escurreplatos puzzles

 

Bizcocho de grosellas

Siendo temporada alta de frutas del bosque en los mercados alemanes, he aprovechado para hacer este bizcocho de grosellas. Es muyyyy sencillo de preparar y resulta un desayuno o merienda ideal para el peque (y para los adultos también). Es una adaptación del típico y conocidísimo bizcocho del yogurt de toda la vida usando un tarro de yogurt como medida base para el resto de ingredientes.

En este caso la receta no es vegana, pero se puede adaptar perfectamente, la he hecho en otras ocasiones y también está buenísimo. Además no lleva azucares refinados y puedes sustituir las grosellas por otras frutas que estén en temporada en tu lugar de residencia.

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“Bizcocho de grosellas” (con versión vegana)

Raciones= 8                     Tiempo= 1h                  Dificultad= baja

Ingredientes:

  • 150gr de grosellas
  • 3 huevos (en la versión vegana se sustituyen por 1/2 vaso de yogurt de puré de manzana y 1 plátano maduro hecho puré)
  • 1 yogurt (puedes usar un yogurt de soja, almendras u otro para la versión vegana)
  • 1/2 medida de vaso de yogurt de aceite de girasol
  • endulzante (1 o 2 medidas de yogur según el endulzante que utilices, yo uso azúcar de dátiles y uso sólo 1 medida)
  • harina de trigo integral (3 medidas de yogur)
  • 1 sobre de levadura para repostería
  • ralladura de una naranja
  • un poco de margarina para untar el molde

Instrucciones:

1.-Limpia bien las grosellas y déjalas macerar en 2 cucharadas de endulzante.

2.- Bate bien los huevos junto al endulzante elegido.

3.- Añade el yogur y el aceite, sigue batiendo. Añade la cáscara de naranja rallada.

4.- Tamiza la harina y la levadura sobre la masa anterior y mezcla todo bien.

5.- Unta un molde de horno con margarina y vierte dentro la masa. Añade ahora las grosellas que tenías macerando en endulzante. Si quieres que únicamente se vean en la superficie, no las toques, si prefieres que se mezclen por todo el bizcocho, tendrás que añadirlas a la masa justo antes de verterla en el molde de horno.  

6.- Introduce en el horno (previamente calentado) a 180ºC durante unos 40 minutos o cuando pinchando un cuchillo este salga limpio.

Si además quieres darle un toque extra, una vez frío y desmoldado, divídelo horizontalmente en dos partes y rellena con mantequilla de cacahuete, el contraste de sabores es extraordinario. 

¡A disfrutar de una merienda sana y casera!

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Frutas típicas alemanas 1: Manzanas

Una de las ventajas (o inconvenientes, según se mire) de la globalización, es que hoy en día se pueden encontrar casi todo tipo de frutas en todas partes y en cualquier época del año. Aún así, hay frutas típicas alemanas que yo no conocía antes de venir y que no se venden o son difíciles de encontrar en Barcelona, al igual que hay muchas frutas que compraba allí de forma regular y aquí no las encuentro o, simplemente, no saben a nada porque maduran en cámaras frigoríficas.

Sin embargo, en Alemania hay una fruta que suele ser barata: la manzana. Y excepto el año pasado que hubo una helada en el mes de abril que mató todas las flores de los frutales de verano-otoño y casi no hubo manzanas regionales, la fruta que más se consume, se vende y se cultiva en Alemania, es la manzana (Apfel).

La cantidad de variantes que se llegan a cultivar es enorme y muchísimas de ellas las desconocía totalmente a pesar de tener familia que cultiva manzana en Lleida. En una exposición sobre manzanas a la que fui el año pasado, pude ver que existen 4900 tipos de variantes de manzana en el mundo y en Alemania se cultivan muchísimas de ellas, aunque a nivel comercial únicamente se suelen encontrar en los mercados unas 20 variantes de forma habitual ya es mucho más de lo que estamos habituados en Barcelona.

Aquí tenéis dos fotos con algunas de las variantes de manzanas de la zona en que vivimos, imaginad todas la variantes que se llegan a cultivar en Alemania!

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Y es que la manzana es la fruta reina en este país, donde cada alemán consume una media de 17kg al año. Para que os hagáis una idea de lo que significa, en España se consumen de media 9,84 kg por persona y año.

Las manzanas también están muy presentes en la repostería alemana con miles de variantes del famoso pastel de manzana, en cada casa suele haber una receta familiar secreta que pasa de abuelos o padres a hijos. Aquí la tarta de manzana de nuestra “Oma” (abuela) que es la reina de las tartas de cada una de nuestras celebraciones familiares:

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Pero las manzanas no son las únicas frutas que me han sorprendido en Alemania, ya os cuento en la próxima entrada sobre el mundo de las Beeren (las bayas).